Ventajas e inconvenientes de la energia solar fotovoltaica

Marzo de 2011.
Energía solar

La transformación directa de la energía solar en electricidad mediante la conversión fotovoltaica presenta ventajas claras dada su sencillez, modularidad, fiabilidad y operatividad.

Ello hace que su campo de aplicación sea muy amplio: desde la utilización en productos de consumo, como relojes y calculadoras, hasta la electrificación de viviendas aisladas o pequeñas comunidades de vecinos, pasando por las señalizaciones terrestres y marítimas, las comunicaciones o el alumbrado público.

La tecnología disponible en la actualidad hace que las instalaciones fotovoltaicas tengan un interés y una rentabilidad especiales en aquellos lugares alejados de la red eléctrica, de manera que en muchos casos constituyen la mejor opción en términos económicos, de operatividad y de fiabilidad de suministro.

De momento, la participación actual de la energía fotovoltaica en el balance energético europeo es aún reducida. Su coste es hoy en día más elevado que el de las alternativas convencionales, pero experimenta una rápida reducción y se espera que el mercado europeo crezca a un ritmo elevado. De hecho, las aplicaciones de electrificación en emplazamientos aislados ya pueden competir con los sistemas clásicos de suministro eléctrico, tal como lo demuestran los proyectos de electrificación rural que se han llevado a cabo en diferentes regiones de Europa.

La energía solar es inagotable a escala humana. Su gran importancia estriba en la gran dispersión de las instalaciones que permite, capaces de realizar un suministro energético fiable.

Por otra parte merecen resaltarse sus buenas propiedades respecto a las consideraciones medioambientales en el punto de utilización.

Para que una instalación solar fotovoltaica funcione correctamente y tenga una elevada fiabilidad de suministro y durabilidad tiene que estar constituida por un conjunto de componentes básicos: placas fotovoltaicas, regulador, baterías eléctricas e inversor.

Como inconvenientes pueden citarse la necesidad de una línea de distribución, lo que en el caso de distancias grandes conlleva un fuerte coste como consecuencia de que los cables deben tener gran sección para evitar pérdidas y la necesidad de una gestión adecuada, lo que implica básicamente mantener los niveles de consumo dentro de los márgenes previstos en el diseño de la instalación, es decir, evitar los consumos no previstos y sobreconsumos, distribuyendo el consumo diario (que no todas las lavadoras funcionen a la vez por ejemplo), utilizando programadores horarios, determinar claramente el reparto de los gastos y disponibilidades energéticas, impedir abusos en el consumo de energía con contadores de energía consumida y programadores, limitadores de corriente, relojes programables, contadores de amperios-hora.

En ocasiones la posibilidad de combinación de instalación centralizada para el suministro de corriente alterna y descentralizada para el de corriente continua puede ser la opción económica y técnicamente más acertada.

Los usuarios deben ser conscientes de las limitaciones que existen en las disponibilidades de energía.

Hay que tratar de consumir en lo posible coincidiendo con los momentos de mayor insolación y ser especialmente cuidadoso en las épocas de menor insolación, desconectando los consumos cuando no se usen, aplicando medidas de ahorro energético, etc. Por ejemplo, no es recomendable los elementos calefactores resistivos (planchas, cafeteras, etc).

 

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